Docencia particular de dibujo y apoyo académico
Docencia particular
Desde 2018 desarrollo docencia particular adaptada a distintos perfiles, desde dibujo, cómic, ilustración digital y narrativa gráfica hasta apoyo académico en ESO y Bachillerato, Dibujo Técnico y preparación de PAU/selectividad.
Contexto
Esta experiencia
Desde 2018 he desarrollado distintas experiencias de docencia particular en dos vertientes: la enseñanza artística y el apoyo académico. En la primera, trabajo según el nivel real, los intereses y el objetivo de cada persona o grupo; en la segunda, acompaño procesos de ESO, Bachillerato, Dibujo Técnico y preparación de PAU/selectividad. La docencia puede desarrollarse de forma presencial u online.
Metodología
Cómo trabajo
No aplico el mismo recorrido a todo el mundo. Parto de lo que cada persona sabe hacer, de lo que quiere aprender y de sus intereses para fijar un objetivo de trabajo y adaptar los ejercicios, las herramientas y el ritmo. Así puedo combinar la mejora técnica con aquello que da sentido al proceso: el retrato, la figura, la ilustración, el cómic, la narrativa gráfica o la incorporación de una herramienta digital.
Dibujo y enseñanza artística
Una clase particular de dibujo puede significar cosas muy diferentes. Puede consistir en acompañar a alguien que ya tiene una práctica propia y quiere profundizar, en recuperar el dibujo después de años sin trabajar con él o en continuar con un grupo joven un proceso de creación de personajes y narración gráfica. Por eso no parto de un programa único: observo el punto de partida, escucho qué quiere aprender cada persona y construyo desde ahí un recorrido de trabajo.
Cuando una persona adulta me dice que quiere aprender a dibujar desde cero, prefiero no entenderlo como un punto de partida completamente vacío. En muchos casos todos hemos dibujado de pequeños, aunque después hayan pasado años sin hacerlo. A veces el proceso consiste también en recuperar esa relación con el dibujo, volver a mirar con atención y encontrar una manera propia de avanzar.
Dibujo, cómic y narración gráfica en pequeño grupoSeptiembre de 2018–diciembre de 2019Ver más Ver menos
En el grupo convivían fortalezas diferentes. Una persona podía tener más soltura técnica, otra podía resolver mejor una historia y otra podía destacar por su imaginación o por la forma de construir personajes. Esa diferencia no funcionaba solo como algo que había que corregir: también permitía que cada integrante encontrara algo que aprender de los demás. Quien dibujaba con más facilidad podía encontrarse con una propuesta narrativa especialmente interesante, y quien tenía más recursos para imaginar situaciones podía descubrir otras maneras de resolverlas gráficamente.
Uno de los ejercicios que utilizábamos era el cadáver exquisito. Cada participante creaba una parte de un personaje sin ver completamente lo que habían hecho los demás. Después uníamos esas partes y aparecía una figura híbrida, una especie de quimera que dejaba de ser solo una imagen para convertirse en un personaje. A partir de ahí añadíamos datos que le daban identidad: su edad, su lugar de procedencia, sus aficiones y algunos rasgos personales. El dibujo servía así para construir un personaje y, al mismo tiempo, para generar material narrativo a partir de la relación entre su apariencia y su personalidad.
Esos personajes podían después interactuar, protagonizar historias o encontrarse en situaciones creadas entre el alumnado. También trabajábamos con ejercicios de inicio, nudo y desenlace, aunque no siempre en ese orden. A veces recibíamos o dibujábamos el nudo de una historia y teníamos que imaginar qué había ocurrido antes y cómo podía terminar; en otras ocasiones comenzábamos por el desenlace y construíamos las partes anteriores. Cambiar el punto de partida ayudaba a mirar la narración desde distintos lugares sin separar el trabajo de las imágenes.
El taller combinaba la destreza gráfica con la narración visual. Planteábamos ejercicios para mejorar el dibujo y construir personajes, pero el objetivo no era reducir el proceso a una cuestión técnica. El lápiz, los rotuladores, la pintura acrílica y la acuarela —entre otras técnicas— servían para familiarizarse con herramientas y para encontrar distintas maneras de resolver una imagen. El dibujo, el personaje y la historia podían avanzar juntos.
Profundizar en una práctica ya consolidadaJulio de 2020–actualidadVer más Ver menos
Una parte importante del proceso se ha centrado en el dibujo digital. Trabajamos especialmente con Clip Studio Paint y con una pantalla o tableta gráfica, familiarizándonos con el programa y con las herramientas que ofrece sin separar lo digital del dibujo. La herramienta cambia, pero el centro sigue siendo dibujar: observar, decidir, construir la imagen y revisar lo que necesita. Al mismo tiempo, seguimos utilizando también el papel cuando es el soporte que mejor responde a una necesidad concreta.
La continuidad de esta experiencia hace posible que el acompañamiento se ajuste a lo que va apareciendo en cada momento, sin forzar una secuencia cerrada. El objetivo no es empezar de nuevo, sino seguir ampliando una práctica que ya tiene recorrido.
Retomar el dibujo desde las bases2023Ver más Ver menos
Desde ahí fuimos incorporando referencias y distintas maneras de mirar. Trabajábamos a partir de fotografías, del dibujo del natural, de imágenes de otros artistas y de diferentes estilos y formas de resolver una figura. La observación no consistía en buscar una única manera correcta de dibujar, sino en entender qué decisiones toma cada imagen y qué recursos pueden resultar útiles para el proceso que estábamos construyendo.
El dibujo digital también podía incorporarse cuando tenía sentido, pero no era el eje del recorrido. Lo principal era construir fundamentos, observar con atención y avanzar hacia el retrato y la figura humana sin presentar el aprendizaje como una incapacidad de partida. En este caso, retomar el dibujo significaba encontrar una base desde la que seguir trabajando.
Apoyo académico
Mi trabajo como profesor particular también ha incluido apoyo académico en ESO y Bachillerato, especialmente en materias científicas y Dibujo Técnico, además de preparación específica para PAU/selectividad. Igual que en las clases de dibujo, el punto de partida cambia según la etapa, las necesidades y el objetivo de cada alumno.